Otra historia griega (como todas) pero esta vez con aires Avileños...
Y así, sin más, me decidí a relatar algunas cosas que me suceden o que de alguna forma me han sacado de mi burbuja diaria.
En principio, se trata de poder canalizar algunas ideas que pasan por mi mente y tratar de darle forma y, en lo posible materializarlas. Quiero hacer énfasis en esto: “materializar”, oye, porque, haciendo un recuento de mi historia, he notado que muchas de las ideas sin forma (locuras, sueños) que me he planteado, con gusto y gran orgullo puedo decir: ¡SE HAN MATERIALIZADO! ¡Guao y bravo para mí! Eeeeeeehhhhhhhhhhhhh!!!!Entonces, hablando de sueños y esas cosas de vida, aquí me encuentro, compartiendo con ustedes un poco de mi, en lo sucesivo, seré más detallista con los cuentos, pero por ahora, confórmense con este preámbulo.
….Érase una vez, Penélope.
y no Penélope de Homero, ni de Serrat, ni de Diego Torres... simplemente Penélope, la caraqueña enamorada de su Ávila, ávida de recorrer el globo terráqueo con su bolso de piel marrón y sus zapatitos de tacón...ahhh! y una Flor de Lis en su corazón. ¿bello, no? (risas)
orgulloso...
ResponderEliminarQue fino! Felicitaciones por la iniciativa! Un abrazo!
ResponderEliminarNo esperaba menos de ti.... Mi sueño se hizo realidad con tu existencia.
ResponderEliminarEres tal cual como te anhelaba.
Te amo hija
Que éxito ésto hermana!
ResponderEliminar